Hay un lugar en Alemania donde no pasa el tiempo, donde las casas siguen al estilo clásico de Alemania, donde las calles estrechas dan paso a la densa arboleda y donde se puede respirar aire puro. Se trata de Quedlinburg, un pequeño pueblo con aires clásicos donde el turista podrá respirar el aire más puro y descansar tranquilamente. Es uno de esos lugares donde nos gustaría vivir o al menos pasar una buena temporada.

Quedlinburg

Este pequeño pueblo es Patrimonio de la Humanidad, ya que sus casas se conservan como un tesoro que son. Como pueden ver, las casas son de vigas entramadas, que son las clásicas que se pueden ver en Alemania. Es un pueblo de 20.000 habitantes, pero que ofrece al turista la posibilidad de vivir una bonita experiencia en un lugar hermoso y tranquilo, donde la naturaleza se encuentra alrededor del pueblo.

Además de las casas, nos encontramos un mercado muy tradicional, edificios barrocos y otras maravillas que aún hoy se conservan en unas condiciones más que aceptables, ya que los planes de restauración hace posible que este pueblo de Alemania sea toda una joya para el turista, del que seguro saldrá encantado.

Vía|Locuraviajes